martes, 15 de junio de 2010

Las dictaduras latinoamericanas, los movimientos de resistencia y el intervencionismo norteamericano

Como se ha documentado, la mayor parte de los dictadores militares latinoamericanos fueron formados en la Escuela de las Américas, institución que en el contexto de la Guerra Fría garantizó la fidelidad de los ejércitos latinoamericanos a la política exterior de los Estados Unidos de Norteamérica. En el caso de América Latina se usó habitualmente la amenaza del comunismo.

La dictadura militar típica en América Latina es la dirigida por una junta o un comité integrado por la dirección del Estado mayor de los militares. Así fue como ocurrió en Argentina, entre 1976 y 1983, años en que fue gobernado por juntas militares integradas por los más altos representantes del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea. En este caso, el presidente de la junta, primero entre iguales, suele asumir a menudo personalmente la jefatura del estado. Así ocurrió con el General Jorge Videla, quien

asumió el poder en Argentina tras el Golpe de Estado de 1976, y en Chile con el general Augusto Pinochet Ugarte, quien ostentó el poder en ese país entre 1973 y 1990.

Otras dictaduras militares están enteramente en las manos de un solo oficial, generalmente el comandante en jefe del ejército. Ese fue el caso de Bolivia, con la dictadura del General Hugo Banzer, entre 1971 y 1978. En Paraguay sobrevivió como dictador militar el general Alfredo Stroessner, quien gobernó ese país 35 años, desde 1954 hasta 1989. Otro dictador militar que se mantuvo por mucho tiempo fue Anastasio Somoza García, quien gobernó Nicaragua entre 1936 y 1956 y estableció una dinastía familiar que gobernó el país hasta 1979.

Como todas las dictaduras, una dictadura militar puede ser oficial u oficiosa (algunos dictadores militares, como Manuel Noriega en Panamá, aparecían como nominalmente subordinados al gobierno civil, no obstante ser el hombre fuerte del régimen). El grado de control por parte de los militares sobre la sociedad civil es variable, existiendo situaciones más o menos mixtas, donde los militares ejercen una influencia muy fuerte sin ser enteramente dominantes.

Dictaduras militares en el mundo
Aparte de América Latina, tanto África como el Oriente Próximo han sido áreas comunes de desarrollo de las dictaduras militares. Una de las razones fundamentales es que las fuerzas armadas a menudo tienen más cohesión y estructura institucional que la mayoría de las instituciones civiles de la sociedad en la que toman el poder.

En estos casos, los gobiernos militares vienen más a menudo a ser conducidos por una sola persona de gran alcance, y son autocracias además de dictaduras militares. Como líderes de tales dictaduras se puede mencionar a Muammar al-Gaddafi de Libia, Idi Amin en Uganda, y de Gamal Abdel Nasser en Egipto, los cuales muy habitualmente desarrollaron un culto a la personalidad. Un patrón muy diferente fue aplicado por el régimen de Saddam Hussein en Iraq, que comenzó como estado unipartidista gobernado por el partido de Baaz, pero en el curso de su existencia se transformó en una dictadura militar.
Se entiende en un sentido amplio por intervencionismo a la acción de la administración pública encaminada a regular la actividad de otro ámbito público o privado, fijando normas o realizando actividades en sustitución de aquél. En un sentido estricto el término alude a un conjunto de acciones que disminuyen notablemente la autonomía del intervenido, sin embargo el término es más usado en el terreno económico como la afectación de la actividad económica por el Estado.

Clasificación
El intervencionismo estatal ha existido siempre y en todos los ámbitos de la vida pública y privada. De hecho, la actividad reguladora mediante normas jurídicas, al tratar de ordenar la vida social, ya es una acción intervencionista. Sin embargo, el término se usa para significar distintos casos en los que esa actividad es considerada por algunos sectores políticos y económicos como

rechazable.

1. En el orden de política internacional, se denomina intervencionismo a los actos mediante los cuales un Estado trata de influir en la decisión de otro de forma no legítima, mediante el uso o no de la fuerza.

2. Dentro de la propia política interna de un Estado se entiende por intervencionismo a las acciones de la administración central encaminadas a limitar la autonomía política de otras administraciones territoriales.

3. En materia económica, para el liberalismo, el intervencionismo son aquellas acciones del Estado mediante las cuales se condiciona la actividad económica del país mediante la regulación del mercado laboral, fijación de precios y salarios, control de mercado cambiario, nacionalización de determinados sectores (financiero, industria pesada) y, en general, cuase atribuye una amplia capacidad al Estado como productor de bienes y servicios.

Economía
Según los grados, el intervencionismo económico es mejor o peor valorado por distintos pensamientos políticos. Así, mientras los liberales consideran que el papel del Estado en la economía debe ser el menor posible porque se ha demostrado que el sector público tiende a proteger de forma artificial las industrias y servicios que controla, distorsionando el mercado, el socialismo consideran que en determinadas circunstancias debe ser precisamente el Estado quien desarrolle ciertas actividades económicas que, en manos de particulares, condicionarían de forma exagerada la economía de un país y dejarían en desamparo los derechos de la mayoría. Esto no se aplica al socialismo libertario, que también se opone a la intervención del Estado.

En ambas corrientes de pensamiento en la actualidad, la actividad económica del Estado que llega al punto de controlar la totalidad o buena parte de la economía de un país se considera rechazable y no se le denomina intervencionismo, sino economía planificada.

1 comentario:

  1. Me parece interesante tu articulo, yo aborde historicamente las dictaduras de la region si te interesa chequealo en tiempopolitico.blogspot.com

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